Razones que justifican la rehabilitación energética de los edificios

 

La rehabilitación energética de los edificios comprende todas aquellas actuaciones encaminadas a reducir de manera sustancial el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero que se originan en los inmuebles, dotándolos al mismo tiempo de condiciones de uso más saludables.

A continuación se relacionan las principales razones que justifican una rehabilitación energética:

  • La responsabilidad de todos los ciudadanos en la reducción del consumo de energía y de los gases de efecto invernadero (el 40% de las emisiones del país corresponden a los edificios).
  • La responsabilidad social corporativa de las empresas y las Administraciones públicas en el mismo sentido y su imagen frente a la ciudadanía y sus clientes, que cada vez demandan más, mantener sus relaciones comerciales con empresas con alta eficiencia energética, incluso que posean calificaciones energéticas nacionales y/o internacionales (Passivhaus, GBCe, Leed, Breeam, etc).
  •  El aumento del confort de los usuarios de los edificios rehabilitados, lo cual redunda no sólo en su mayor satisfacción sino en un aumento de su rendimiento. Por  ejemplo, en un edificio escolar, bajar la temperatura de 24º a 20º en verano, supone un notable incremento en la velocidad de lectura del alumnado y aumentar la ventilación de 3 l/seg a 10 l/seg implica una mejora en la comprensión matemática.
Estimación del ahorro gracias a la rehabilitación de la envolvente de una vivienda unifamiliar.

Estimación del ahorro gracias a la rehabilitación de la envolvente de una vivienda unifamiliar.
1979 es la fecha de aparición de la primera normativa energética nacional. La actual es el Código Técnico de la Edificación CTE. DB. HE. de inminente modificación, aumentando sus exigencias.    AMPLIAR IMAGEN

 

  • La reducción de consumos (puede llegar hasta el 90%) implica un ahorro importante en la factura energética. Dicho ahorro puede ser amortizado en plazos bastante cortos (depende de las medidas aplicadas, en torno a 4 años de media) a partir de los cuales la ganancia es neta. Además, la reducción del número de puntos de consumo, que normalmente se produce, y la disminución del uso de los mismos, debido a una optimización en el régimen de utilización, hace que los costes de mantenimiento también desciendan.
  • En breve aparecerá un Real Decreto que regulará las condiciones del llamado “autoconsumo con balance neto”. Este hecho podría posibilitar que los edificios pudieran ser generadores de energía (fotovoltaica, eólica, etc.) para su autoconsumo, pudiendo entregar a la red de distribución, que funcionaría a modo de almacén, los excesos de producción. A cambio obtendrían energía de la misma red en los momentos en los que la demanda superase a la energía producida. En todo caso habrá que esperar a la redacción definitiva del texto para conocer el alcance final de las posibilidades descritas, sin duda tremendamente positivas.
  • En la actualidad existen distintas subvenciones para facilitar la ejecución de los trabajos. Una parte proviene de la Administración central (como las del IDAE, con un programa en vigor hasta 31 de diciembre de 2016 y una dotación de 200 millones de euros, en el que se ofrece una cantidad a fondo perdido y unos préstamos reembolsables a muy bajo interés, pudiendo cubrir entre ambas líneas hasta el 90% de todos los costes). Otras están o estarán (dependiendo de cada CC.AA.) canalizadas por las Comunidades Autónomas. Además están disponibles alrededor de 4.000 millones de euros en fondos FEDER de la Unión Europea destinados a estos fines. El “Plan nacional de ahorro y eficiencia energética 2011-2020″ prevé ayudas por valor de 288 millones de euros anuales (el 23% corresponde a las administraciones y el 77% a las empresas energéticas).
  • También, en orden al fomento de la rehabilitación energética, el Ministerio de Hacienda ha decidido crear una rebaja energética del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) en la que ofrece descuentos de hasta el 20% a las viviendas y oficinas más eficaces en el ahorro de energía. Algunos ayuntamientos, como el de Valencia, anuncian descuentos en el recibo de hasta el 50%. En sentido contrario se prevén, en plazos próximos, impuestos especiales medioambientales que graven a los inmuebles ineficientes.
  • Por último señalar que rehabilitar un edificio supone, de manera inmediata, una revalorización de su valor en mercado.  En los países europeos desarrollados es absolutamente habitual valorar, cuando se va a adquirir o alquilar una propiedad, su comportamiento energético, porque ello supondrá pagar durante los  años venideros una mayor o menor factura energética, además de la responsabilidad medio ambiental. Lógicamente esto implica que los edificios eficientes tienen mayor valor económico que los que no lo son.
EFECTO INVERNADERO. Balance anual de energía de la Tierra desarrollado por Trenberth, Fasullo y Kiehl de la NCAR en 2008.

EFECTO INVERNADERO. Balance anual de energía de la Tierra desarrollado por Trenberth, Fasullo y Kiehl de la NCAR en 2008. La superficie de la Tierra recibe del Sol 161 w/m2 y del Efecto Invernadero de la Atmósfera 333w/m², en total 494 w/m2,como la superficie de la Tierra emite un total de 493 w/m2 (17+80+396), supone una absorción neta de calor de 0,9 w/m2, que en el tiempo actual está provocando el calentamiento de la Tierra.

 

Como complemento conviene señalar solamente cuatro directivas europeas que indican claramente el camino a seguir:

Directiva 2010/31/EU que obliga a los estados miembros a que, a partir del 31 de diciembre de 2.020, todos los edificios nuevos sean de consumo de energía casi nulo (31 de diciembre de 2.018 para los edificios públicos).

Directiva 2009/28/CE que obliga a los países miembros al triple objetivo 20/20/20. Reducción de un 20% de emisiones de dioxido de carbono, aumento de un 20% de eficiencia energética y conseguir que el 20% de la energía consumida proceda de fuentes renovables, todo ello antes de 2.020

Directiva 2002/91/CE que obliga a los estados miembros a que todos los edificios y viviendas que se construyan, se vendan o se alquilen a partir del 31 de diciembre de 2.012 dispongan de un certificado de eficiencia energética nacional en el que se determine su calificación energética (siete clases de eficiencia: desde la A, óptimo comportamiento del edificio,  hasta la G, pésimo comportamiento).

Directiva 2012/27/UE que obliga a los países miembros a exigir a las empresas con más de 250 trabajadores y cuyo volumen de negocios anual excede de 50 millones de euros o cuyo balance general anual excede de 43 millones de euros a realizar una auditoría energética cada 4 años.

Fuente:International Energy Agency, World Energy Outlook 2000, Global Carbon Project y Wikipédia France.
Emisiones mundiales de CO2 en Gt y aumento del crecimiento de las emisiones de CO2 en porcentaje por año y disminución del crecimiento de la población mundial (1971 a 2007).